#CuscoDatos. El juez Jimmy Manchego, del Juzgado Penal Unipersonal Especializado en Delitos de Corrupción del Cusco, dictó sentencia condenatoria contra doce personas, incluido el exalcalde distrital de San Sebastián, Jorge Acurio Tito, sentenciado a 7 años de prisión efectiva por el delito de colusión en la irregular adquisición de 54,020 bolsas de cemento a la empresa URPI S.A.C. durante su gestión en 2009.
CONDENA
El magistrado impuso penas efectivas de cárcel que van desde los 6 hasta los 12 años, y ordenó la captura de Acurio Tito (7 años), así como de los también condenados María Teresa Guerra, Julio Cesar Yauri y Helio Molina (6 años cada uno). Néstor Machaca, residente de obra, y Efraín Flores, proveedor, recibieron las condenas más severas: 12 años de prisión efectiva por colusión y peculado.
Otros cuatro funcionarios –Noe Pari, Vilma Vergara, Américo Olivera y José Quintana– recibieron una sentencia de 5 años de prisión, cuya ejecución es suspendida. Todos los condenados, además, fueron inhabilitados para el ejercicio de cualquier cargo público y deberán pagar una reparación civil de manera solidaria. Acurio Tito y siete más, incluyendo a los de pena suspendida, fueron multados con 400,000 soles; mientras que Machaca y Flores deberán pagar 200,000 soles de manera solidaria. En un aspecto procesal, el juez absolvió a Jorge Acurio Tito, Noe Pari, Helio Molina, María Teresa Guerra y Julio Cesar Yauri del delito de peculado doloso.
CASO
El caso, que se remonta a 2009, se destapó cuando la entonces procuradora anticorrupción del Cusco, Dora Monzón, interpuso una denuncia ante el Ministerio Público tras una inspección que comprobó que el cemento, por el que la municipalidad pagó más de 1.3 millones de soles, nunca llegó a los almacenes de la comuna. La investigación reveló que, en un hecho atípico, los documentos de recepción del material se firmaron y el pago a la proveedora se ejecutó íntegramente en un solo día.
Una circunstancia clave que evidenció la entrega de las bolsas de cemento fue que, en junio de 2009, un paro en la provincia de Canchis bloqueaba las vías de acceso a Cusco, haciendo materialmente imposible el transporte del cemento hasta la ciudad.
En su defensa, Acurio Tito convocó a la prensa a un almacén de URPI en el Parque Industrial, donde mostró bolsas de cemento de la marca "RUMI". Sin embargo, la documentación municipal acreditaba la compra de cemento de la marca "YURA", lo que agregó más inconsistencia a la operación. Tiempo después se corroboró que no se logró entregar la totalidad de las bolsas de cemento.
Este fallo judicial cierra, tras 17 años de investigaciones y dilaciones, un caso emblemático de corrupción local que cuestionó durante años la administración de justicia en la región.
DATO.
APELACIÓN. Los abogados de los sentenciados señalaron que apelarán la decisión del juez y el caso será destinado una segunda instancia.